sábado, 31 de agosto de 2013

:)La Adversidad

«Todo el mundo descubre, tarde o temprano, que la felicidad perfecta no es posible, pero pocos hay que se detengan en la consideración opuesta de que lo mismo ocurre con la infelicidad perfecta». Santi
 Hoy en día se habla mucho sobre la crisis mundial que supuestamente está por venir, sin embargo, hay crisis mucho más importantes e impactantes que esa, la crisis personal, también llamada adversidad. ¿Alguien puede decir que no conoce la adversidad? Una “exigente maestra” que se suele presentar a distancia de días disfrazada de muerte de un ser querido, despido, desilusión, angustia, etc.  Muchos la evitamos a como sea, pero ¿Cómo seríamos si no hubiésemos tropezado con la adversidad? Seguramente orgullosos, superficiales, y probablemente no tan felices. Dicen que quien no ha pasado un gran sufrimiento, no ha conocido una gran felicidad, ya que es justamente en los cambios de un estado a otro cuando la valoras. Una persona que siempre ha tenido todo en su vida, probablemente la mayoría de las cosas le aburran, si lo comparamos contra uno que después de pasar muchos problemas y encausar su vida, disfruta de cosas que nunca ha tenido antes.
 Cuando en nuestra escala de motivos y necesidades el dinero no ocupa un lugar destacado, sorpresivamente suele venir por añadidura.  Más que un objetivo preferente, se convierte en una grata consecuencia.  Esto es algo que me he encontrado en multitud de profesionales que a fuerza de disfrutar y sentirse intelectual y emocionalmente vinculados a su profesión, han acabado ganándose muy bien la vida.
 El hecho de querer fijar una posición respecto a si nuestra vida es o no feliz, puede llevarnos a conclusiones erróneas, más aun si es que tenemos razones para ser felices, como un buen trabajo, una familia a la que queremos o una posición económica estable. Con todo ello, habrán días en los que la pasaremos muy mal, si en cambio, entiendo la felicidad como algo que va y viene constantemente, y lo interiorizo, seguramente tendré mucho más posibilidades de serlo, ya que me guiaré por parámetros que no dependen necesariamente de los estados de ánimo. Ya lo decía Santiago Alvarez de Mon:  “Las alegrías y las penas son un componente inevitable de la aventura de vivir.  Encuentros inolvidables, despedidas desgarradoras, situaciones hilarantes, reuniones tediosas y lentas, risas contagiosas, lágrimas desbordadas, conversaciones empáticas, desencuentros repetitivos, éxitos deslumbrantes, errores clamorosos, jalonan la controvertida y dual trayectoria de nuestras vidas.  Aceptar que hoy me siento triste, que me faltan las fuerzas, que me reconozco limitado y vulnerable, y que pese a todo aspiro a seguir aprendiendo con humildad, paciencia y sentido del humor, puede ser la mejor fórmula para que la felicidad me visite con cierta frecuencia.”
Fuente: Gracias! Silvia y Santi

:)Loz Abrazos

Cuando Ana me llamó y me dijo que deseaba conversar conmigo, pensé que algo grave le había sucedido. Y más, cuando al acercarme, me dijo con voz preocupante que esperara un momento. Se hallaba un poco ocupada.
 Luego, la saludé muy contenta casi abrazándola, me responde muy seria. “Por favor, no me vuelvas a saludar así. No me gusta. Es más, no estoy acostumbrada a que la gente me abrace. No me gusta”. Con un simple, “tranquila”, me retiré.
 Pero no bajé la guardia. Entré a Internet y le envié tres mensajes sobre los abrazos, su importancia y el significado de los mismos. Estoy convencida de que los abrazos valen la pena y que cuando abrazo, me abrazan. El abrazo es una excelente señal de afecto.
 Cuando estoy con amigos, familia, los abrazo y les digo también que se abrazen.
 Es una manifestación sincera de Amistad. Muchas veces, no hay qué hablar, sino abrazar. Con el abrazo se dice todo.
 En ocasiones, cuando se va a un velorio, es mejor abrazar a la familia sin decir palabra alguna. Cuando se saluda a un amigo o a una amiga. Cuando se va a una fiesta. Cuando hay encuentros fugaces.
 Cuando se habla con los hijos, estos siempre esperan un abrazo. Los hijos sienten mucho amor cuando sus padres los abrazan, los besan, los miman. Si ello ocurriera con más frecuencia en las familias, no habría tanta soledad en los jóvenes.
 Los abrazos son especiales para aquellas personas que fácilmente se deprimen. Cuando alguien está llorando, es mejor no preguntarle qué le pasa, sino abrazarla. Esa persona se siente fuerte, se vuelve optimista y hasta puede decir: “Gracias, ¡lo necesitaba tanto!”. Muchas veces requerimos de un abrazo. Sin que nadie nos pregunte, lo sentimos y recibimos fuerza, cariño, amor.
 Por eso, quisiera que no hubiese muchas Ana en el mundo. Aunque sé que muchas veces hay personas que no están enseñadas, porque nadie las abraza. Y recuerdo a los niños en un colegio, a quienes les pregunté por qué no lo hacían y me contestaron que no estaban enseñados. Que nadie les había dado un abrazo en su vida y que eso les parecía extraño.
 Recordar que los abrazos son gratis es muy importante. Por eso, mi petición sincera, sencilla es que haya abrazos por doquier. Que no se niegue un abrazo. Porque los abrazos son como vitaminas que producen energía y llenan el alma de Amistad. Para todos, un gran abrazo.