domingo, 5 de abril de 2015

:)La santa paciencia

Dicen que tener paciencia es tener una gran virtud y es que, aveces, por querer que todo se dé cuando lo queremos tendemos a malhumorarnos con nosotros mismos y con los demás, a subir nuestro tono de voz, siendo irrespetuosos y a crearnos ansiedad por quererlo todo, al toque, en cambio cuando se tiene paciencia estos cambios de ánimos desaparecen pudiendo disfrutar de otras cosas haciendo la espera mas llevadera.
Y es que aveces tenemos que comprender que, aquello que no depende de nosotros debemos de respetar y aceptar siendo amable con las personas que están detrás, otro caso es cuando nos cruzamos objetivos nos impacientamos para que ocurra a la brevedad posible por tal no es así, aparte puede que lo consigamos con una planificación o tengamos que hacer cambios de planes o estrategias durante el camino hacia nuestros objetivos, para este caso es importante ser persistente.
Eso no significa que tengamos que tenerlo todo y tenerlo ya, conforme avanzamos conseguiremos nuestras metas, habrán momentos de impaciencia, pues puede tardar un tiempo, no sabemos con exactitud, debemos de tomarnos un tiempo y volver a enfocarnos a nuestro objetivos, sin desquitarse o ponerse furioso con alguien.
Así que ya sabes soportar sin alterarse, concentrarse sin negatividad, tomarnos tiempo para reflexionar, planear y realizar las cosas; como se dice lento pero seguro, además para todo hay tiempo.

:)Con el tiempo...

Con el tiempo y después de un tiempo uno empieza a Aprender.
Que los besos no son contratos, ni los regalos promesas; uno empieza aceptar sus derrotas con la cabeza en alta y los ojos bien abiertos, a construir  caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es inseguro para planes y el futuro tiene su forma de caerse por la mitad.
Aprende realmente puede aguantar que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale y uno aprende y aprende así cada día.
Comprendes que sólo quién es capaz de amarte con tus defectos, virtudes y sin pretender cambiarte puede brindarte la felicidad.
Aprendes que si estás con una persona sólo para acompañar tu soledad, a las finales acabarás no deseándola  volver a verla.
Aprendes que los verdaderos amigos son contados y quien no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado de falsas amistades.
Aprendes que las palabras dichas en el momento seguirán hiriendo durante toda la Vida.
Aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar  es atributo sólo de almas grandes.
Comprendes que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual.
Te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.
Te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
Aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el sendero del mañana no existe.
Aprendes que apresurara las cosas y forzarlas a que pasen ocasiona que al final no sean como las esperabas.
Te das cuenta que en la realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Veras que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añoraras a los que se marcharon.
Aprenderás a perdonar o pedir perdón, decir que amas, que extrañas, que necesitas, que quieres ser amigo, pues ante una tumba ya no tiene sentido.
Pero desafortunadamente con el tiempo...
(Borges)